Activando la Vacunación de Adultos Trabajando A través de la Red     #VacunActivate

  • ¿Qué es la Gripe?

    La gripe es una enfermedad aguda respiratoria causada por virus de la gripe, y cuya importancia radica en la elevada capacidad de propagación y la presencia de complicaciones y mayor mortalidad en grupos específicos de la población.

    Se calcula que más de la mitad de las infecciones gripales son asintomáticas. La clínica de las que son sintomáticas pueden variar desde síntomas semejantes a un resfriado común hasta procesos febriles de diversa gravedad.

    La mayoría de las personas se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de tratamiento médico, pero en algunos casos se puede desarrollar complicaciones como la neumonía viral primaria o la infección respiratoria bacteriana secundaria, que puede llegar a ser grave y derivar en neumonía. 

  • ¿Cómo se adquiere la Gripe?

    El virus de la gripe se transmite de persona a persona a través de pequeñas gotitas que expulsan al hablar, toser y estornudar las personas infectadas. Estas partículas no permanecen en el aire, por lo que es necesario un contacto cercano con la persona (1-2 metros). También se puede transmitir por contacto indirecto con superficies en las que el virus se deposita a través de las secreciones respiratorias que existen en las manos sin lavar y que pueden persistir durante horas/días, especialmente en ambientes fríos y con baja humedad. No existe estado de portador crónico. No hay pruebas de que la enfermedad se pueda transmitir a través de los alimentos, siempre que hayan sido bien cocinados.

  • ¿Dónde hay riesgo?

    El riesgo es universal. Todas las personas que no han pasado la enfermedad o que no están adecuadamente inmunizadas son susceptibles.

    Generalmente la población carece de inmunidad frente a nuevos subtipos del virus, aunque puede haber grupos de edad menos susceptibles porque posean un cierto grado de inmunidad residual por una exposición previa a virus similares.

  • ¿Cómo se previene la Gripe?

    Las medidas higiénicas fundamentales que hay que tener en cuenta para evitar la transmisión del virus de la gripe (y de las enfermedades respiratorias en general) son: 

    • Taparse la boca al toser o al estornudar, preferiblemente con pañuelos desechables.
    • Lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de haber tosido o estornudado.
    • Procurar no reutilizar los pañuelos empleados al estornudar o limpiar las secreciones nasales.

    El Sistema Nacional de Salud proporcionará las vacunas de manera gratuita a las personas incluidas en los grupos de población recomendados. Estos grupos de población recomendados se revisan y actualizan anualmente por los grupos técnicos del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Ponencia de Programas y Registro de Vacunaciones).

  • ¿Quién debe vacunarse?

    El Sistema Nacional de Salud proporcionará las vacunas de manera gratuita a las personas incluidas en los grupos de población recomendados. Estos grupos de población recomendados se revisan y actualizan anualmente por los grupos técnicos del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Ponencia de Programas y Registro de Vacunaciones). A continuación se enumeran los grupos de riesgo de gripe aprobados para la temporada 2016-2017 por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS): 

    1. Personas de 65 años o más. Se hará especial énfasis en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas. 

    2. Personas menores de 65 años que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe:

    • Niños/as (mayores de 6 meses) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada), neurológicas o pulmonares, incluyendo: displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.
    • Niños/as (mayores de 6 meses) y adultos con: enfermedades metabólicas incluida diabetes mellitus, obesidad mórbida, insuficiencia renal, hemoglobinopatías y anemias, asplenia, enfermedad hepática crónica, enfermedades neuromusculares graves o inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes, cáncer, implante coclear, situaciones que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras. En este último grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.
    • Niños/as y adolescentes, de 6 meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
    • Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación.

    3. Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:

    • Trabajadores de los centros sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria, pública y privada. Se hará especial énfasis en aquellos profesionales que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.
    • Trabajadores de instituciones geriátricas o de centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tengan contacto continuo con personas vulnerables.
    • Estudiantes en prácticas en centros sanitarios.
    • Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o mayores.
    • Personas que conviven en el hogar, incluidos niños/as mayores de 6 meses, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo por su condición clínica especial (citados en el punto 2). 

    4. Otros grupos en los que se recomienda la vacunación:

    • Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, con especial énfasis en los siguientes subgrupos
      • Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con dependencia nacional, autonómica o local.
      • Bomberos.
      • Servicios de Protección Civil.
      • Personas que trabajan en los servicios de emergencias sanitarias.
      • Trabajadores de Instituciones Penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial.
  • ¿Cuándo debo vacunarme?

    Las vacunas antigripales se administran cada año, con la composición antigénica recomendada por la  Organización Mundial de la Salud OMS para la temporada correspondiente. La vacuna debe aplicarse antes del inicio de la temporada gripal (noviembre‐marzo en el hemisferio norte) y se realiza mediante una Campaña Anual de Vacunación, habitualmente en octubre y noviembre.

  • ¿Cuál es la forma administración de la vacuna?

    Suspensión inyectable para administrar por vía intramuscular, subcutánea o intradérmica.

  • ¿Cuántas dosis son necesarias?

    En adultos se recomienda la administración de una dosis anual.

  • ¿Cuándo empiezo a estar protegido, una vez administrada la vacunación?

    La mayor parte de los adultos desarrollan altos títulos de anticuerpos tras una dosis de vacuna. Los anticuerpos protectores aparecen en 8-10 días.

  • ¿Quién no debe vacunarse?

    Alérgicos al huevo deben consultar a su Enfermera/o del Centro de Salud para que se les administre una vacuna específica para alérgicos al huevo. 

    Si eres alérgico a antibióticos coméntalo con su Enfermera/o del Centro de Salud, algunas vacunas pueden contener antibióticos.

  • ¿Qué reacciones pueden presentarse?

    La vacuna de la gripe es muy segura. Las reacciones adversas más frecuentes suelen ser locales, tales como enrojecimiento, inflamación, dolor, equimosis e induración en el lugar de la inyección y suelen ser de poca importancia. Las reacciones sistémicas suelen ser fiebre, malestar, escalofríos, cansancio, cefalea, sudoración, mialgia, artralgia. Son excepcionales otro tipo de reacciones como disminución de plaquetas o complicaciones neurológicas.

    Como medida de precaución ante reacciones inmediatas, siempre que se administre un inyectable se debe permanecer al menos 20 minutos en el centro de vacunación.

    La respuesta inmunológica puede reducirse en pacientes bajo tratamiento inmunosupresor. Se han observado interacciones inmunológicas en las pruebas de detección de anticuerpos que utilizan el método ELISA (virus HIV1, virus de la Hepatitis C, HTLV1), tras la vacunación antigripal. La técnica Western Blot permite identificar los falsos resultados. Las reacciones falsas positivas transitorias pueden ser debidas a la respuesta Ig M inducida por la vacuna.

    Otras reacciones adversas locales y sistémicas que pueden ocurrir en raras ocasiones se describen en las fichas técnicas de las vacunas.